viernes, 23 de septiembre de 2016

ENSAYO: IDENTIDAD PENTECOSTAL DE LA IGLESIA DE DIOS

IDENTIDAD PENTECOSTAL DE LA IGLESIA DE DIOS 

INTRODUCCIÓN

Hablar de identidad pentecostal de la Iglesia de Dios, es volver a los inicios de la denominación como tal, indagar la historia de los comienzos es como regresar y recordar de qué forma se estableció como denominación y por ende comprender lo que la caracterizaba como iglesia, se entiende que identidad es el conjunto de características que definen a un individuo o grupo en particular.  Por otra parte el pentecostalismo es el nombre con que se le conoce al conjunto de iglesias que recalcan la doctrina del bautismo en el Espíritu Santo sobre los cristianos. 

     El Movimiento Pentecostal, como también se le conoce, posee diferentes creencias y opiniones sobre doctrinas, prácticas y liturgia que hay entre las distintas organizaciones religiosas pentecostales.  Conocer la doctrina de la Iglesia a la que se asiste es el punto fundamental para saber si se está practicando lo correcto.  En el caso de la membresía de la Iglesia de Dios la mayoría tiene el concepto de que la iglesia tiene una sana doctrina pero, ¿será que realmente se conoce la verdadera doctrina? o sólo es un decir porque  se sienten bien allí, habría que ver a que se refieren cuando lo mencionan.

     La demanda hoy en día de conocer las enseñanzas que se están impartiendo en las congregaciones es muy grande porque se han levantado demasiadas doctrinas con respecto al Evangelio.  Con este estudio se pretende refrescar las características con las que se identifica la Iglesia de Dios desde sus inicios, el comprender las raíces permite dar un panorama más amplio a la membresía para su mismo comportamiento, por lo cual se estudiará alguna literatura bibliográfica e información de entrevista para su mayor comprensión.

     Este trabajo está desarrollado en base a la Eclesiología[1] y la Pneumatología[2] debido a su contenido, la identidad pentecostal de la iglesia es un tema complejo de tratar por la comprensión que muchas personas han tenido de él, es decir conceptos equivocados o extremadamente legalistas que cambian el verdadero significado del mismo, la mala comprensión se presta para interpretaciones erróneas, la pregunta es.  ¿Cuál es la verdadera identidad de la Iglesia de Dios?

La Iglesia de Dios es una denominación comprometida con la gran comisión y la formación de los miembros pertenecientes a la misma, según entrevista las estadísticas para diciembre 2015 es que “la iglesia está impactando en 183 países, cuenta con 61,080 iglesias, con más de 7, 316,272 miembros, 567 misioneros, 116 institutos bíblicos, seminarios y universidades, 38,625 estudiantes, y 41,820 ministros con credencial internacional” (Guerrero, 2016)[3].  Si estos datos se comparan con los inicios de la iglesia se puede ver claro el trabajo realizado con el pasar del tiempo, el cual ha dado grandes resultados hasta el día de hoy.

     Cabe mencionar que el crecimiento de  la iglesia lo da Dios, aquellos que trabajan en su obra solamente son un instrumento para realizarlo, en Hechos 2:47b dice “y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos” (RV. 1960), es a partir de ahí en donde se puede mencionar que la gran expansión del evangelio se ha dado debido al mover pentecostal realizado a gran escala en cada uno de los países donde se está pregonando el  evangelio, es el mover del Espíritu Santo el que ha llevado a la cumbre el crecimiento de la Iglesia cristiana, y en especial la Iglesia de Dios, La cual desde sus orígenes se caracteriza por ser una iglesia pentecostal.

     La Iglesia de Dios nace por una sed de algo diferente y sus raíces están en Cleveland Tennessee Carolina del Norte que en ese tiempo era un lugar montañoso.  Un tiempo después de la reforma protestante en el siglo XVIII y XIX aproximadamente las iglesias norteamericanas se encontraban sirviendo a Dios, pero habían caído en una adoración rutinaria si se le puede decir así, estaban adorando a Dios pero en realidad no había una búsqueda sincera que conectara a la iglesia con el Señor.  Charles opina al respecto, “el protestantismo florecía en estas montañas porque el catolicismo era desconocido o considerado pagano” (Conn, 1983, pág. 4)

     Para los cristianos de esta época era una gran emoción  ir a la iglesia, pero no porque allí estaba la gloria de Dios, más bien se congregaban porque era la única reunión en donde se aglomeraban todas las personas de la comunidad, el culto lo miraban como un lugar de diversión o de convivencia, pero el propósito principal del culto lo habían perdido.  Pero un día hombres de visión se dieron cuenta de la frialdad espiritual que estaba viviendo la congregación, pensaron que se necesitaba más que un culto para servir a Dios y se dedicaron a la oración Y a la lectura de la Palabra, con la esperanza de encontrar una luz que iluminara su camino y que les diera directrices de lo que el Señor quería que hicieran.

     Fue “Richard G. Spurling, acompañado de su hijo Spurling y un hermano de nombre Juan Plemons quienes sintieron la necesidad de una búsqueda espiritual” (Conn, 1983, pág. 5), a través de la lectura y la oración encontraron la explicación del porque los primeros cristianos eran tan apasionados por la obra del señor y se dieron cuenta que se debía al evento sucedido el día de pentecostés, “el derramamiento del Espíritu Santo en la vida de los discípulos y todos los allí reunidos”, véase (Hechos capítulo 2) la oración continuó pero ahora con un verdadero propósito, y ese era recibir la unción que habían recibido los primeros discípulos.   

     Tiempo después los hermanos sintieron que necesitaban volver a la fe pentecostal con la que habían comenzado los primeros cristianos, empezaron a motivar a las congregación a renovar ese fuego que se había apagado, pero en vez de escucharlos los expulsaron de la congregación Bautista a la cual ellos pertenecían, los miraban como una plaga religiosa y lo único que deseaban era que se fueran.  Desilusionados de no ser escuchados los hermanos salieron de aquel lugar, pero no se dieron por vencida sabían que Dios los había llamado para crear algo grande y comenzaron a hacer su trabajo sin el apoyo de nadie más que del Espíritu Santo.   (Conn, 1983, pág. 6)

     La lucha por el avivamiento continuaba, “El jueves 19 de agosto de 1886 habría una reunión en la casa de Barney  Creek” la reunión estaba destinada para tratar  la hora crítica en la que ellos vivían, el objetivo principal de Spurling era restaurar la cristiandad primitiva y lograr la unión de todas  las denominaciones, de todos los allí presentes solamente ocho personas aceptaron el reto y se dieron la mano como fraternidad cristiana, dando inicio a una nueva congragación con el nombre de “Unión cristiana” el rechazo de las congregaciones hacia el avivamiento hizo que un nuevo grupo de cristianos renaciera.  (Conn, 1983, págs. 7-10). [4]

     Al poco tiempo de esta reunión se hizo una segunda invitación para tratar de convencer a las iglesias que buscaran una reforma espiritual, las congregaciones atendieron a la reunión pero nuevamente rechazaron la reforma, si se enlaza esta historia con la del pueblo de Israel, quizá se pueda ver que Israel fue más frágil al llamado de Esdras, cuando les invitó a restaurar la ley de Moisés, la Biblia dice que el pueblo escuchó con atención toda la mañana y fueron movidos a reflexión ver (Nehemías capítulo 8).  Sin embargo las congregaciones de este tiempo parecían estar conformes con lo que estaba sucediendo y decidieron quedarse así.

     Mientras los cristianos de esa época seguían viviendo una vida espiritual totalmente vacía, el nuevo grupo “Unión Cristiana” seguía creciendo, porque en esa reunión se organizaron como tal y después de tanta búsqueda sucedió lo que ellos esperaban un avivamiento pentecostal que tardó diez años, después de la muerte del pastor Spurling, su hijo continúo con el ministerio y con la búsqueda del avivamiento, que finalmente lo encontró según Conn “fue el año de 1896 cuando la nueva congregación fue llena del Espíritu Santo” (Conn, 1983, pág. 13).  El mover no terminó ahí, ese solamente fue el inicio de algo grande que ha marcado la vida de muchos cristianos hasta el día de hoy.

     El avivamiento no vino de las congregaciones, se dio en las montañas con personas que no eran muy diestros en la palabra, a excepción de algunos como Spurling, pero eran personas de ayuno y oración y por su puesto de buen testimonio, tenían el respaldo del Espíritu Santo lo cual era la causa principal de su crecimiento.  Muchos eventos sucedieron, de ahí en adelante el avivamiento continúo pero también hubo persecución, y a causa de esto se le cambió el nombre de “Unión Cristiana a Iglesia de Santidad el día 15 de mayo de 1902” (Conn, 1983, pág. 45).  Eventualmente sucedió el avivamiento de la calle azuza USA en 1905, evento que cambió la historia del cristianismo a nivel mundial.

     Dos años más tarde la “Iglesia de Santidad” pasa a ser “Iglesia de Dios” con su base en 1 Corintios 1:2.   El día crucial para la que hoy es una denominación a nivel mundial fue el 9 de enero de 1907, el enfoque de la doctrina pentecostal era la conversión de nuevos creyentes, los dones espirituales, sanidad divina y el Bautismo en el Espíritu Santo, (Conn, 1983, págs. 72, 74, 75).  No cabe duda que ese fue el momento decisivo para la gran expansión de la Iglesia de Dios.
Por consiguiente esta es una denominación caracterizada desde sus inicios como una iglesia que vive la experiencia del Espíritu Santo, que no se conforma, siempre va en busca de más, es decir tiene un espíritu de inconformidad al acomodamiento.  Entonces, ¿qué está pasando en la actualidad? ¿Será que se ha olvidado el verdadero pentecostalismo? o será que simplemente las congregaciones no saben que es realmente una identidad pentecostal, si eso es así entonces se necesita volver a recordar las características de una iglesia pentecostal.  

    Una iglesia con identidad pentecostal es aquella que demuestra el poder transformador del Espíritu Santo en su vida.  El diccionario educativo describe la palabra identidad como “el conjunto de características por las que se conoce una persona o cosa” (Latinoamérica, 2007, pág. 320).  Sin embargo Ropero define el pentecostalismo como “la manifestación del poder de Dios a través del Espíritu Santo, para la repartición de dones y ministerios en las iglesias, con el fin de preparar al pueblo de Dios para toda buena obra” (Alfonso Ropero, Philip E. Hugnes, 1999, pág. 3).  Se puede decir entonces que una iglesia con “identidad pentecostal”  es conocida por la presencia del Espíritu Santo operando en la vida de cada creyente.

     “La doctrina del pentecostalismo hace énfasis en tres medios de gracia: el testimonio, la Palabra y la vida social, sin estos medios de gracia no se pueden esperar resultados de salvación”, si el avivamiento provoca revolución y se predica una salvación integral, entonces debe haber  un cambio en la vida de las personas que reciben a Cristo en su corazón.  De otra manera se pensaría entonces que la Iglesia no está haciendo el trabajo que le corresponde, un buen testimonio es producido a raíz de una buena relación con la Palabra de Dios y el Espíritu Santo.  (Alfonso Ropero, Philip E. Hugnes, 1999, pág. 23)

      Se dice que el avivamiento del siglo XIX trajo una revolución total en la vida de cada convertido, produjo acción social, evangelismo y un buen testimonio.  El mundo actual demanda que la iglesia recupere la capacidad de hablar púbicamente, mediante la oración, el canto, el testimonio y la predicación de la Palabra, eso sería dar una señal de que algo nuevo está comenzando y que se está forjando una nueva sociedad en la que desaparecen todas las diferencias que separan a los seres humanos.  Darío López opina al respecto “la comunidad pentecostal se constituye así en donde sus miembros son fieles y adquieren dignidad como personas, donde se convierten en un grupo de redención social que trae a los perdidos y los convierte en misioneros”, (R, 2006, pág. 34).  

     Si la Iglesia de Dios es pentecostal, significa que debe estar trabajando en base a estos principios de salvación, siendo que es el propósito de Dios salvar a toda la humanidad.  Véase 1 Timoteo 2:4.  Muchas congregaciones han interpretado el pentecostalismo como una danza, gritos o celebración,  pero en realidad el pentecostalismo es más que eso, es la transformación que el Espíritu Santo hace en la vida de los hijos de Dios capacitándolos para cumplir la tarea que Jesús dejó cuando ascendió a los cielos.[5]

     Por consiguiente el discípulo pentecostal no debe esperar tener una credencial oficial que lo acredite como misionero,  una ceremonia especial en la que se le encomiende a la misión, o un entrenamiento formal en un centro de capacitación misionera transcultural, la credencial es su propia vida transformada por el poder de Dios, López afirma “el motor para la misión es el fuego del Espíritu Santo, quien motiva la vida del Discípulo en adoración y gozo permanente”, (R, 2006, pág. 40).  El discípulo pentecostal hace lo que tiene que hacer sin que lo obliguen, o lo rueguen, porque él sabe que para eso fue llamado.

     La Iglesia de Dios desde sus inicios se ha caracterizado por el ayuno y la oración, el testimonio público, el derramamiento del Espíritu Santo, la predicación de la Palabra y la acción social.  El factor principal del crecimiento siempre ha sido la llenura del Espíritu Santo, es por la dinámica del Espíritu que la iglesia puede cumplir su función, no por los recursos del intelecto, o financieros, esos sólo son medios pero quien da el crecimiento es Dios.  Sanders menciona que “el factor principal es el Espíritu Santo, y los hombres no son más que instrumentos para lograr el propósito divino.  Desde principio a fin el Espíritu Santo es el impulsor principal del trabajador en jefe” (Sanders, 2007, pág. 153).

     En este tiempo la mayor carencia en la vida del cristiano individual y de la iglesia es el fuego transformador de Dios, es lamentable ver congregaciones aparentemente hermosas  pero tan vacías de la presencia de Dios, se requiere un pueblo que vuelva a sus raíces pentecostales y que entienda que realmente el Espíritu Santo bautiza para dar poder y así ser testigos del Señor.

CONCLUSIÓN

En conclusión, se puede recalcar que la Iglesia de Dios es una denominación con identidad pentecostal por sus características doctrinales, enfocadas en lo que es la gran comisión, trayendo al perdido para transformarlo en un discípulo misionero, y por ende se debe tener claro que es necesario trabajar en base a estos principios.

     Después de un panorama muy amplio de lo que fueron sus inicios y de lo que la caracteriza como tal, se concluye que es una denominación apasionada por la obra misionera, por el testimonio personal, la predicación de la Palabra, la acción social y el bautismo en el Espíritu Santo.  Los cuales se pueden ver muy claros con el pasar del tiempo.

     Por  consiguiente, la iglesia debe apasionarse por realizar esta labor, siendo que Dios siempre está dispuesto a respaldar a su pueblo.  Warren menciona “el crecimiento espiritual no es automático, requiere un compromiso deliberado.  Tiene que querer crecer, decidir crecer, hacer el esfuerzo de crecer y persistir en crecer” (Warren, 2002, pág. 149).  Todo está en el querer.  

     Por último, si la iglesia conoce que es identidad pentecostal entonces lo único que le resta es poner en práctica lo que realmente es el pentecostalismo y quitarse de la mente que el pentecostalismo es la música que se canta, eso solamente es una forma litúrgica de adoración, pero en realidad el pentecostalismo es aquello que transforma la vida de la persona capacitándolo para la tarea de la gran comisión.

Bibliografía


Ø  Alfonso Ropero, Philip E. Hugnes. (1999). Teología Bíblica del Avivamiento. Terrasa Barcelona: CLIE.
Ø  Conn, C. W. (1983). Como Ejército Poderoso . Cleveland, Tennessee : Pathway Press.
Ø  Guerrero, P. F. (3 de Junio de 2016). Así es la Iglesia de Dios. (Y. N. Flores, Entrevistador)
Ø  Latinoamérica, E. E. (2007). Larousse Dicionario Educativo Juvenil. puebla México : Larousse.
Ø  R, D. L. (2006). La Fiesta del Espíritu . Perú : Ediciones PUMA.
Ø  Sanders, J. O. (2007). Madurez Espiritual . Grand Rapids, Michigan: Portavoz .
Ø  Warren, R. (2002). La Vida Conducida por Propósitos . Grand Rapids, Michigan: Zondervan.




[1] La eclesiología es la rama de la teología que se dedica al estudio formal de la iglesia.
[2] La Pneumatología es la rama de la teología que estudia la doctrina del Espíritu Santo.
[3] Nota: Franklin Guerrero  es el pastor regional  de Olancho # 2, del territorio central de Honduras, Egresado del nivel maestría del SEBIPCA  de Guatemala, y actualmente estudiante de SEMISUD.


[4] La Iglesia de Dios comenzó solamente con ocho miembros, los pioneros fueron Richard Spurling, padre e hijo y Juan Plemons, Poly Plemons, Bárbara Spurling, Margaret, Melinda, y Juan.  
[5] El mandato de Jesús a sus discípulos fue: por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. S Mat. 28:19. 

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